Javier es un abogado peruano que, luego de vivir mucho tiempo en el extranjero, regresa al Perú con la necesidad de recuperar los únicos momentos de su vida en los que él cree que fue feliz. Después de 35 años decide visitar a Rosa y Manuel, dos vecinos de La Victoria a quienes conoció cuando era un joven y a quienes acompañó en aquellos años 70 de revolución militar, de salsa, baile y violencia en las calles. Esta visita le traerá a Javier muchas más sorpresas de las que imagina, y a los espectadores también.
Con Alberto Isola (Javier), Alicia Olivares (Rosa Palomino), Humberto Cavero (Manuel Carhuana), Malena ROmero (mercedes Palomino), Emilram Cossío (Manuel joven).
Sólo nos queda recomendarla, ya que al salir del teatro las únicas palabras que pronunciamos fue: Esta obra tiene que ser recomedada o tenemos que hacer algo para que la gente vaya a verla, y que mejor ahora que estamos haciendo este blog para que se informen de las obras a las que estamos asistiendo y proponerle cosas para que cuando no esten en casa asistan al teatro, y que mejor opción que una obra PERUANA, escrita y dirigida por Alfonso Santiestevan.
Felicitaciones a La Plaza Isil por darnos dos buenas producciones que vale la pena asistir.
Para poder dar inicio a este blog no podemos quejarnos de las obras que hemos podido cubrir en nuestras dos primeras semanas de iniciación. Llegamos al Teatro Peruano Japonés para conversar con los protagonistas y ver la “Jaula de las Locas”.
El ver la obra nos hace entender la vida homosexual de otro modo, verla desde esta perspectiva pone en juego la aceptación o no aceptación de que los homosexuales puedan vivir una vida de pareja normal como la de los heterosexuales, pero esto no sería posible si es que los personajes fueran clichés o como a estudiantes de teatro nos han enseñado, el tan conocido “como si”, Diego Bertie se convierte en George, padre de Jean Michael, Bruno Ascenso, que ha llegado con la noticia de que se casará; y por otro lado tenemos a Carlos Carlín como Albin, pareja de George y el que ha criado a Jean Michael. El problema es bien claro, los padres de la prometida de Jean Michael representan a una familia conservadora, que no permitirían jamás en sus vidas que homosexuales se vuelvan parte de su familia, y más aun siendo el padre de ella el congresista que quiere imponer leyes que hagan posible la clausura de lugares excéntricos de vida nocturna en esta playa. Si bien el primer momento tenso de la obra es la decisión de decirle a Albin que no estará en la cena que se hará con los padres de Anne, estos actores llegan a cautivar nuestra atención y en muchos de los casos creo que a más de uno nos parece algo injusto la decisión de Jean Michael de la separación de Albin de la cena debido a que ha sido quién lo ha criado, entrando en cuestión el tema de quien tiene más derecho, quien te engendro o quien te crio.
Diego Bertie nos muestra un personaje lleno de amor por su hijo tanto así que en la conversación que tuvimos con él, nos confiesa que si a su personaje le tendría que dar un palabra esta sería y para mal o bien se ve reflejado en escena. Por otra parte Carlos Carlín recibe un piropo, como él lo llama, a su personaje de Albin “mamá”, que vemos con toda la credibilidad del mundo, y creo que a más de uno le habrá pasado mientras veía la obra, que tuvimos un momento en el cual nos pusimos a pensar si es la mamá que todo joven quisiera.
Por otro lado Juan Carlos Fisher nos sigue sorprendiendo con cada puesta en escena, ha logrado juntar a actores reconocidos y buenos, que han logrado que sus puestas en escena vayan creciendo conjuntamente con él como director, podemos reconocer que tiene dos tipos de obras, las que presenta en espacios grandes (El jardín secreto, Una Gran Comedia Romana, Una pulga en la Oreja) y otras para espacios más íntimos (El Teniente de Inishmore, Bicho, Las Brujas de Salem, Agosto), y sin duda alguna vemos que ha tenido una gran mejora y un gran reconocimiento en estos últimos años.
Al conjunto de baile, a los que pertenecen al cabaret en sí, son muy peculiares, graciosos, nos muestran una fuerza única y las coreografías hechas por Raúl Romero, rescato el buen espectáculo que nos muestran, pero aún así debieron, quizás, ordenarse un poco, no sé si la intención que tienen a la hora del baile con el que se meten al público en el bolsillo intentaba mostrarse así, y si de eso se trata a mi no me convenció ya que lo vi como errores más que como parte del show.
Sólo me queda felicitar a Juan Carlos Fisher que cada vez nos sorprende con cosas muy bien elaboradas, a los actores que lograron meterse en el bolsillo de cada uno de nosotros, a gran grupo de baile, a la orquesta en vivo y por último felicitar a La Plaza Isil y Raquel en Llamas que han podido llevar a escena este espectáculo tan bien elaborado que a muchos nos deja pensando en más que un grupo de buenos actores, sino que llegan a dejarnos un mensaje muy fuerte que es la aceptación a lo que somos, parece un juego pero esta obra llega al Perú justo cuando en el país vecino de Argentina se aprueba el matrimonio gay, veamos si las ideas cuadriculadas de muchas personas pueden cambiar de alguna manera. Sigamos creyendo que el teatro es uno de los medios que hace posible el cambio.
De Jueves a Lunes a las 8 en el Teatro Peruano Japonés.